¿Del 2010? sí, del 2010. Este disco aún no es lanzado, pero, como estamos en periodo electoral y además se viene el bicentenario, ya lo soltaron por ahí. Según dicen, se ha convertido en el favorito de Jorgito Arrate. O sea, un disco ganador. A ver qué opinan ustedes.
No hay dudas de que Tyondai Braxton es un excelente músico. Nada más que corrobarlo al escuchar el excelente Split, Rise, Rise, Rise (2003), editado junto a Parts & Labor, o el inclasificable Mirrored (2007) de Battles, donde la voz marciana de Braxton ejerce una fuerza distintiva en el cuarteto de las estrellas.
Sin embargo, todas las expectativas que uno se puede formar al escuchar los registros previos donde Braxton ha colaborado, en Central Market- su segundo disco en solitario- parecen diluirse de una manera sustancial. No es que este disco sea pésimo o un verdadero fracaso, sino que es un registro "FOME". Desde el primer tema, todo lo que se escucha parece una verdadera lata. Se podría decir que este es un disco "arriesgado" o "experimental" y así hacer que éste quede como una de esas obras de arte que son incomprendidas por la incapacidad técnica de apreciación del público masivo (en este caso yo) o simplemente que es un disco con poca gracia. Lo primero serviría como escudo de los "conocedores" para justificar y validar su conocimiento técnico. Mientras que lo segundo, serviría para dar cuenta del efecto real de esta obra. Yo me inclino por lo segundo. De todas maneras, y dejando de lado esta chimuchina pseudocrítica (o juicio crítico como diría werewerew), hay un tema que rescato: J. City. Y la verdad es que está bien bueno este tema. Pero, insisto, el disco no.
Si al escuchar este disco se te aparecen nombres como Do Make Say Think, Broken Social Scene, The Hidden Cameras y todas las bandas emparentadas con el sonido de sellos canadienses como Arts & Crafts o Constellation, no te asustes. El cerebro detrás de Years es Ohan Benchetrit, miembro de Do Make Say Think y colaborador entusiasta de cuánta banda salga de esos lugares. Por lo tanto, podemos respirar tranquilos y decir "bueno, si este proyecto de este loco, piola" y realmente está bien piola este disco. No es la mansa cosa, pero de seguro que no te va a desagradar. Especialmente si disfrutas esos pasajes más tirados al pop instrumental de bandas como Do Make Say Think o los mismísimos Broken Social Scene. Le doy 5 pericles.
El último disco de Part Chimp es una muestra, como era de esperar, de lo mejor del sludge y la psicodelia sin pretensiones. Siempre apadrinados por el sello Rock Action, los ingleses se lanzan con un disco cargado de riffs grasientos que lo arrasan con todo. Claro que a su tiempo y ritmo, pero con todo. Nada mejor que el arranque con Trad para confirmarlo. Part Chimp están de thriller. descarga acá
Steve Albini en las perillas y el beneplácito de Touch and Go. A esto, súmale los fantasmas de siempre: Big Black, Rodan, June off 44, Slint y todo el nerviosismo sonoro de fines de los ochenta y principios de los noventa.
Con una batería a mil por hora, es de esperar que este disco no decepcione a nadie. A mí por lo menos no lo ha hecho. Tampoco sabiendo que tienen uno de los mejores splits junto a Tyondai Braxton de Battles (Rise, Rise, Rise, 2003)
Jugando a los parecidos, podríamos decir que esta banda tiene harto de Brian Jonestown Massacre. Pero también, y pareciéndose hasta en este punto a los Brian Jonestown, este disco tiene reminiscencias de My Bloody Valentine y The Jesus and Mary Chain. Pero para qué tanta investidura y fundamentación en el parecido, con sólo decirte que este disco está la raja no se habla más.
Insisto, la música de The Twilight Sad no es para nada lo más feliz del mundo. Los de Escocia se mandan otro disco cargado de letras oscuras, murallones de sonidos y ,mucha, mucha melancolía. Pero nunca con ese discurso de pendejo de 15 que se quiere matar porque la mamá no le trae el desayuno. Como diría Tito "Fuyú", este disco está a toda raja.
Después de un EP grabado en baja fidelidad (o lo-fi para el siútico), "Fourteen Autumns and Fifteen Winters" es el primer larga duración de esta excelente banda escocesa.
The Twilight Sad no hacen la música más "feliz" del mundo, pero tampoco son unos góticos con botas de cuero sufriendo en pleno verano. "Fourteen Autumns and Fifteen Winters" es un disco con los sentimientos a flor de piel. Desde las profundas e inquietantes letras de James Grahan, hasta los expansivos muros de guitarras junto a la sobriedad del acordeón, la música del crepúsculo nos agarra en el primer momento. Si hay algo que queda claro de The Twilight Sad, es que saben hacer canciones tristes para la gente que aún no lo está y, claramente, les da lo mismo cómo quedarán.
Este es el primer registro de la banda californiana, producido nada más ni nada menos que por Isaiah "Ikey" Owens (Mars Volta, De Facto, blabla). En este "EP", el sonido de Crystal Antlers suena mucho más crudo que su sucesor (Tentacles, 2009, y que también lo posteamos en este blog). De hecho, la música en EP es un rock directo, mucho menos trabajado y muy ruidoso, algo que recuerda en hartos momentos a Comets On Fire, aunque con menos brillantez. Igual, hay ciertos elementos que ya se perfilan como candidatos fijos para pasar a Tentacles, por ejemplo el sonido de los teclados y toda esa onda psicodélica tan al día. ¡Está bueno!
Do Make Say Think es una de las mejores bandas en esto que muchos denominan "post rock". Eso lo puedo asegurar aquí y en la quebrada del ají.
The Other Truths es la maduración de todas las ideas que ya se han venido delineando en los discos anteriores de la banda canadiense. Sin embargo, aquí se asoma una épica, elemento que antes no era del todo percibido en su música. Claro, el post rock, al igual que el rock progresivo, es la exageración al cuadrado de lo épico o de la idea que se tiene de este concepto. Pululan las bandas con una sobrecarga de elementos asquerosos y lateros, creyéndose un cuento penca y desarrollándolo por todos lados. Pero, The Other Truths no es la encarnación de este sentido de lo épico, sino que su puesta en escena es la de un sonido puro, simple y apasionado (después del todo, estos tres elementos están más cerca de lo épico que la challa pretenciosa). A esto se le suma la colaboración en voces de The Akron Family (tal como en "You, You`re a History in Rust", 2007) y Lullabye Arkestra. En fin, un excelente disco.